En alguna ocasión nos podemos haber llegado a plantear la idea de ir a un Psicólogo (“¿tendré que ir a un Psicólogo?”), y en otras, puede ser la gente de nuestro entorno quien nos haya aconsejado la idea (“yo que tú iría a que me viera un psicólogo” o “¿y por qué no vas a ver a un psicólogo?, quizás te puede ayudar”). Son esos momentos cuando alguien que comparte su vida contigo te hace caer en la cuenta de que algo no es “normal” o “no debería ser así”. Pero, ¿qué es lo normal? Quizás para una persona saltar desde un acantilado a metros de altura no es normal, pero para esa persona, su vida estaría incompleta sin ese salto.

Cuando algo no va como quieres que sea o cuando no te sientes como te gustaría, es que algo no funciona correctamente. Puede que sepas perfectamente qué es lo que ocurre o cuál es el problema, pero no te has decidido a dar el paso de acudir a un Psicólogo. Otras veces, ni los de tú alrededor (o tú mismo), saben lo que ocurre. Es en esas dos ocasiones cuando acudir a un Psicólogo es una buena opción para dar solución a aquello que te está inquietando y no te permite disfrutar de un bienestar que sin duda te mereces. Ese malestar emocional afecta tanto a tu área personal como familiar, laboral, económico… Esos problemas pueden manifestarse a nivel conductual (en tu comportamiento), emocional (en tus emociones, en cómo te sientes) y/o fisiológico (dolores de cabeza, estómago, falta o exceso de apetito, problemas para dormir, etc.).

El objetivo de la Terapia es:

  1. Que te sientas y encuentres bien.
  2. Que aumente tu bienestar en los niveles y áreas de tu vida personal que están afectados.
  3. Promover y desarrollar tu autonomía personal, así como tus habilidades para crecer como persona y recursos para hacer frente a las situaciones difíciles que aparecen en el día a día.
  4. En definitiva, que seas la persona que realmente eres.

Te animo a que le eches un vistazo al ‘Blog’ donde encontrarás Artículos y otra información de interés que pueden ayudarte a decidir si es el momento de acudir al Psicólogo.