Desde Hipócrates que definió los ‘humores’ como las sustancias básicas por las que está compuesta el ser humano (bilis negra: persona melancólica / bilis amarilla: persona colérica / flema: persona racional / sangre: persona valiente), hasta el día de hoy pasando por Freud, Skinner, Watson, Perls, Rogers (y otros autores de renombre), la Psicología ha recorrido diversos caminos, cada uno de ellos con una corriente o modelo distintivo.

A lo largo de mi trayectoria profesional he conocido el enfoque Cognitivo-Conductual, así como otros modelos y enfoques, aprendiendo algunas de sus técnicas y puntos de vista del ser humano como el enfoque Humanista, Terapia de Aceptación y Compromiso, Psicología Positiva, Terapia Constructiva y Narrativa… Actualmente estoy formándome en Terapia Gestalt en el Instituto de Terapia Gestalt de Valencia (ITG Valencia). Y es que, el proceso terapéutico ha de nutrirse de todos los componentes posibles para ofrecer la mejor atención y que ésta encaje con el paciente, pero siempre teniendo un marco de referencia.

El paciente tiene un papel muy importante en el proceso terapéutico de mejora, siendo el pilar fundamental para que ocurra el cambio.